La Web 3.0 es la evolución de Internet que busca descentralizar el control de la información y brindar mayor seguridad y privacidad a los usuarios. Para entender su impacto, primero debemos diferenciarla de la Web 2.0, que es la versión actual de la web donde las grandes plataformas como Google, Facebook y Amazon controlan los datos y servicios.
En contraste, la Web 3.0 utiliza tecnologías como blockchain e inteligencia artificial para eliminar intermediarios y permitir que los usuarios sean dueños de sus datos. Esto es especialmente relevante en Chile, donde la digitalización avanza rápidamente y las aplicaciones descentralizadas (dApps) están emergiendo en sectores como las finanzas descentralizadas (DeFi), el comercio electrónico y la gestión de identidad digital.
Blockchain garantiza la transparencia y seguridad en las transacciones mediante su estructura de bloques encadenados, los cuales almacenan información de forma inmutable. En Chile, esta tecnología ya se está utilizando en sectores como la trazabilidad alimentaria y el registro de documentos notariales. Por otro lado, la inteligencia artificial permite mejorar la personalización de los servicios digitales, adaptando contenido y sugerencias en función de las preferencias del usuario.
Estos avances están transformando la manera en que los chilenos interactúan con la tecnología, impulsando un ecosistema digital más confiable e inclusivo.

